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La Derecha y la Izquierda: ¿Caminos Incompatibles o Pregunta Incorrecta?

Updated: 2 days ago

“[Las políticas públicas] pueden ayudar a arreglar algunos problemas que el mercado no está capacitado para solucionar” — Bill Gates

No es noticia que la gente está cada vez más dividida. Dos grandes grupos, cada uno afirmando tener razón y criticando al otro.

La derecha apuesta por la libertad, la propiedad privada, la competencia, el ‘yo’ y ‘mi familia’; la izquierda, por una mayor igualdad de oportunidades, por la ‘sociedad’, por cuidar a los vulnerables y proteger la vida en la Tierra.

“¿Quién tiene razón?” es una pregunta común.

Ambos llevan algo de razón, pero también los dos están algo equivocados. Es fácil caer en la trampa de que la vida y la economía se tratan de ser de derecha o de izquierda, y de que sólo se puede tener una orientación u otra.  

Ponerlo así, sin embargo, es hacerse la pregunta incorrecta. Dividir la cuestión en alternativas resulta ser una ‘falsa dicotomía’: pensar que sólo hay dos opciones mutuamente excluyentes —y nada más. ¿Y qué si no hay que elegir ni contraponer, sino complementar?

Una imagen diferente ayuda a dejar atrás la bifurcación que lleva erróneamente a pensar que nada más hay dos caminos trillados dirigido hacia lugares opuestos. Pensemos más bien en una pirámide o en un nido como cuna y fundamento: apostarle a un planeta fértil y sano que pueda sostener una sociedad con bases sólidas y que esta, a su vez, sea capaz de nutrir y resguardar la libertad, la iniciativa personal y la santidad de la vida de cada quien.

O cambiemos de metáfora: el cerebro y sus dos hemisferios. El hemisferio derecho se ocupa de reconocer caras, ubicarse en el espacio y procesar emociones; el izquierdo, de las matemáticas, la lógica y el idioma. Cada lado hace lo suyo, pero se complementan, se interrelacionan y trabajan en conjunto al servicio de un todo mayor.

Lo mismo podríamos decir de las piernas, los ojos o los brazos. Tenemos uno derecho y otro izquierdo, pero cuando cualquiera de los dos falla, todo se complica.

derecha e izquierda trabajando en conjunto

En resumen: hace daño pensar que hay que escoger entre derecha e izquierda —o que hay que amputar un lado o el otro, en lugar de permitir que trabajen juntos—. Lo mismo a nivel de la sociedad y de la economía: urge más bien la conversación y la acción conjunta entre quienes se identifican más con la derecha y quienes se inclinan más hacia la izquierda.

Es hora de dejar atrás el péndulo infinito y el pleito eterno. Hay que unir esfuerzos para construir un país de primera que aspire a lo Alto. De hecho, las piernas derecha e izquierda nos sirven precisamente para caminar hacia adelante.

Bien lo dijo un empresario: “No puede haber negocios exitosos en sociedades fracasadas.” Puesto en positivo: Las empresas e iniciativas requieren sociedades estables y sanas para surgir —sociedades en las que todos tengan sus necesidades satisfechas y puedan así contribuir al buen vivir que beneficie a los demás—.

De ahí que se hable de las “ventajas colaborativas”: apostarle a crear emprendimientos holísticos y sistemas institucionales inteligentes que permitan que a nadie se le vacíe la billetera por una operación de cadera ni por enviar a sus hijos a la escuela.

Bien hacemos si invertimos en fortalecer nuestros fundamentos, en proteger y construir un nido seguro y estable. No sólo para cada quien, a nivel de nuestras familias, nada más. Sino a nivel del todo. A nivel del barrio, de la ciudad, del país y del mundo que compartimos. Porque al buscar el bien del otro —el bien del todo— cada quien también recibe para sí mismo: en lugar de miedo, conflicto y escasez, se genera plenitud, excedente, y superabundancia.

Resuenan aquí las palabras del apóstol Pablo a la comunidad cristiana en Filipos:

“Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás.” (Filipenses 2:4)

O bien, como lo dijo el mismo Jesús:

»Ustedes han oído que se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo’. Pero yo digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en los cielos. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué hacen de más? ¿Acaso no hacen esto hasta los mismos paganos? Por tanto, sean perfectos como su Padre celestial es perfecto.» (Mateo 5:43-48) 

Eduardo Sasso es Máster en Teología Interdisciplinaria, consultor de economía circular, y el autor de Jesús Presidente, un libro reviviendo el legado de Jesús de Nazaret para el mundo de hoy.

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